Estepa se encuentra en la comarca de la Sierra Sur sevillana, entre la hermosa campiña y las primeras estribaciones de la Subbética, a una altura de 604 metros sobre el nivel del mar siendo la población con más altura de la comarca.
Está aproximadamente a 1 hora de Sevilla, de Málaga, de Córdoba y a poco más de Granada y de Jaén.
Con razón su lema es ” corazón de Andalucía ”
Antes de hablar de algunas interesantes rutas que te ofrece la ciudad, rutas  culturales, rutas de tapas y de naturaleza, te quería comentar algo de su historia,  para que la conozcas un poco y disfrutes en tus escapadas fin de semana o en tu escapada de Semana Santa a este precioso pueblo.
La imagen de Estepa, construida en la ladera del cerro de San Cristóbal, es una bella estampa.
En lo alto del cerro verás la torre del Homenaje o popularmente el Torreón, el Castillo de Estepa, en reconstrucción, el magnífico convento de Santa Clara, el sencillo pero bonito convento franciscano y la preciosa iglesia de Santa María. Un lugar lleno de historia y de leyendas, que puedes visitar disfrutando de su entorno y de sus espléndidas vistas.
El pueblo que nació en este cerro se extiende por la ladera hacia la campiña, donde predominan los olivos.  En los montes cercanos hay especies autóctonas como tomillo, romero, lentisco, acebuches, palmitos, espárragos, algunos madroños………. y almendros en la zona del Tajo Montero, en los Tajillos y en fincas cercanas, espectaculares en el mes de Febrero.
Los primeros pobladores de este mágico lugar del Cerro de San Cristobal fueron turdetanos, más tarde los cartagineses fundan Astapa en la vega del rio Genil, destruida por el ejercito romano al  haberse declarado sus habitantes a favor de Cartago.  Se dice que los habitantes de Ástapa, sitiada, decidieron suicidarse colectivamente antes de ser sometidos.
Después los romanos fundaron Ostippo, alcanzando cierta  importancia por su situación estratégica.
De la época visigoda quedan algunas muestras y en la época árabe la ciudad, entonces Istabba,  tuvo su alcazaba, mezquita y medina, en el cerro de San Cristobal, en el recinto amurallado.
En 1241, fue conquistada por el rey Fernando III el Santo.
En 1267 fue entregada a la Orden de Santiago, conservándose como plaza fuerte fronteriza, en el lado cristiano.
Ya en el siglo XV la población comenzó a crecer fuera de las murallas.
En el siglo XVI, se convirtió en el Marquesado de Estepa al venderla el rey Felipe II a la familia genovesa de los Centurión que se establecieron en el palacio, dentro del  recinto  fortificado.
Fuera de estas murallas se fué formando la ciudad actual.
Primero, la que hoy es la calle Veracruz, en el camino natural que iba a Sevilla y luego otro eje este-oeste, por debajo de la anterior, que fue y es actualmente la calle Mesones.
Las calles o callejuelas transversales que desembocan en estos dos primeros ejes, son muy pendientes y muchas de ellas son de escalinatas, como la calle Libertad  y otras preciosas calles. A mediados del siglo XVIII se abandonó el palacio y comenzó la decadencia de los edificios que allí había pero que hoy, gracias al esfuerzo de la ciudad están restaurados y el palacio en proceso de reconstrucción, convirtiendo el magnífico Cerro de San Cristobal en un espacio precioso con mucho encanto y algo misterioso, muy agradable para pasear e incluso para soñar con aquellos tiempos.
Estepa siguió creciendo hacia la campiña y un poco hacia los dos extremos, tomando el aspecto si la ves desde lo alto como de una paloma blanca con las alas abiertas.
Al ser encrucijada de caminos, Estepa ha tenido una muy rica historia que ha dejado sus huellas en todo, en su carácter en su exquisita gastronomía y en la estética del pueblo.
La ocupación francesa y el bandolerismo también forman parte de esta singular ciudad.
De los bandoleros que tenían en Estepa su centro, los más famosos fueron Juan Caballero “el Lero”, José María “el Tempranillo”, “el Vivillo” y “el Pernales”.
En 1886, la reina regente María Cristina de Habsburgo-Lorena le concedió el título de ciudad.
En 1965 fue declarada Conjunto Histórico-Artístico.
De sus monumentos, sus iglesias, bandoleros, fiestas, gastronomía y su entorno natural y de su magnífica Semana Santa hablaremos en los próximos artículos.

Lara