Puente romano

El término municipal de Toro se encuentra al noroeste de la Península Ibérica, a orillas del Río Duero, que atraviesa esta tierra de este a oeste. La villa de Toro está en un cerro sobre la ribera del Duero.
Los ríos Guareña y Hornija y los arroyos Bajoz y Talanda tambien la recorren.
Es una zona de viñedos, elaborando unos vinos de alta calidad que merece la Denominación de Origen Toro.
Vinos apreciados por los romanos y en la época medieval.
Por su excelente clima, la variedad Tinto de Toro madura pronto y estos vinos jóvenes plenos de aromas, se comercializan en noviembre, dentro del mismo año de la recolección.
Son famosos tambien los licores que hacen los frailes del Convento de los Padres Mercedarios.
La Fiesta de la Vendimia, el 12 de octubre, fué declarada de Interés Turístico Regional.
Monumentos de interés:
Toro de piedra.
De origen vacceo.
Restos de las murallas.
Puente del siglo XV.
Colegiata de Santa María la Mayor
.
Data del siglo XII, destaca el Pórtico de la Majestad, de estilo rómanico y gótico. Se puede ver un Calvario de marfil, pieza única en España, una custodia de plata que se encontraba en  Londres hasta hace unos años y el conocido cuadro de La Mosca.
Iglesias de origen mudéjar:
La Iglesia de San Salvador.
San Lorenzo.
San Pedro del Olmo.
Santa María de la Vega.
Arco del reloj del siglo XVIII.
Iglesia de San Julián de los Caballeros.
Iglesia de Santo Tomás Canturiense.
Iglesia del Santo Sepulcro.
Monasterio de Santa Sofía.
De estilo gótico-renacentista. Actualmente acoge una comunidad de monjas Canónigas Norbertinas.
Monasterio de Sancti Spiritus.
En este monasterio se encuentra el sepulcro de Beatriz de Portugal, reina de Castilla y León.
Plaza de toros.
Data del 1828 y está construida totalmente en madera.
Alcázar.
Reja dorada.
En 1476, los partidarios de la reina Isabel la Católica se sublevaron contra los portugueses que ocupaban Toro, el gobernador Juan de Ulloa, partidario de Juana La Beltraneja, mandó matar a los sublevados y ordenó dar
garrote vil a Antona García en la reja de su misma casa. Más tarde, la reina Isabel la Católica, cuando conquistó Toro mandó dorar esa reja en desagravio.

  Colegiata

Lara